Radem SRL

Líder en la producción y venta de herrajes, enfocándose en satisfacer las necesidades de distribuidores exclusivamente. Respaldados por la experiencia de sus fundadores y una inversión tecnológica continua, ofrecen soluciones innovadoras que se adaptan al mercado.

Historia y Misión

RADEM es una empresa dedicada al diseño, producción y comercialización de herrajes. En un contexto de crecimiento y expansión, la empresa decidió aprovechar una mudanza a un nuevo depósito como una oportunidad para repensar su sistema logístico y fortalecer su integración productiva.


Desafíos y Crecimiento

1. ¿Qué situación los llevó a replantear la forma de trabajar?

En la vida de una PyME industrial hay momentos en los que el crecimiento obliga a detenerse y repensar la forma de trabajar. No porque todo esté mal, sino porque lo que funcionaba en una escala deja de ser sostenible en una mayor.

En este caso, ese punto de inflexión fue la mudanza a un depósito de mayor tamaño. El crecimiento del espacio físico era una buena noticia, pero también traía aparejado un desafío logístico importante. Más metros cuadrados implican más materiales, recorridos más largos, más decisiones diarias y, si no se gestiona de manera consciente, también más desorden, más tiempos perdidos y más errores.

 

¿Qué tipo de desafíos concretos aparecieron con el nuevo depósito?

El nuevo depósito ofrecía capacidad, pero introducía complejidad. Lo que antes estaba “a mano” ahora requería recorridos más largos. Los materiales ya no se veían de un vistazo y la preparación de pedidos empezó a depender más de la memoria individual que de reglas claras.

Cuando un sistema depende de personas clave y no de una lógica compartida, se vuelve frágil. En una empresa como RADEM, con una cartera de clientes muy atomizada y muchos vínculos activos, cada error logístico no queda puertas adentro: se transmite hacia clientes, proveedores y colaboradores.

 

3. ¿Cómo encararon el trabajo para ordenar esa nueva complejidad?

El trabajo no se planteó como una reingeniería sofisticada ni como la implementación de una herramienta puntual. La pregunta fue mucho más simple: ¿Cómo tiene que estar organizado el depósito para que la distribución sea eficiente, previsible y fácil de sostener?

A partir de ahí, comenzaron con un relevamiento muy concreto del funcionamiento real: cómo ingresaban los materiales, cómo se almacenaban, cómo se preparaban los pedidos y cómo se realizaban los despachos. También analizamos cuáles eran las familias de productos más demandadas, cuánto espacio ocupaban y con qué frecuencia se reaprovisionaban.

La respuesta no estaba en una solución compleja, sino en una secuencia de decisiones simples y coherentes.

 

4. ¿Qué rol pasó a ocupar el depósito dentro del sistema productivo?

Uno de los principales aprendizajes fue dejar de ver el depósito como un simple espacio de guardado y empezar a entenderlo como un nodo central del sistema productivo. Todo pasa por ahí o depende de él: materiales que ingresan, productos que esperan, pedidos que se arman y despachos que salen.

A partir de ese cambio de mirada, trabajaron en definir una lógica de ubicación alineada con el flujo real del trabajo. No buscaron maximizar la ocupación del espacio, sino hacerlo comprensible y operativo para quienes lo usan todos los días. Para ellos ordenar el depósito fue, en definitiva, ordenar decisiones.

 

5. ¿Qué impacto tiene el orden logístico en una empresa con muchos clientes distintos?

En una empresa con una cartera de clientes muy diversificada, la distribución es un punto crítico. No se trata solo de sacar mercadería, sino de hacerlo bien, a tiempo y con información clara. Cada error genera reprocesos internos y afecta la confianza externa.

Los resultados de este tipo de trabajo no son inmediatos, pero sí sostenibles. Y eso marca una diferencia enorme en el día a día. Cumplir no es solo entregar un producto; es respetar acuerdos, cuidar relaciones y sostener la red productiva de la que la empresa forma parte.

 

6. ¿El trabajo logístico tuvo efectos más allá del depósito?

Afirman que sí, claramente, una empresa que se ordena internamente puede responder mejor hacia afuera. Puede coordinar mejor con proveedores, dar plazos más confiables a sus clientes y reducir tensiones innecesarias en la operación cotidiana.

En RADEM, ordenar el depósito fue una forma concreta de asumir nuestro rol como empresa integrada. Cuando una PyMe articula con muchos actores, su nivel de organización deja de ser un asunto interno y pasa a ser una responsabilidad compartida.

 

7. ¿Qué lugar ocupan las personas en este proceso de mejora?

Detrás de cada cambio logístico hay personas. Personas que recorren el depósito, preparan pedidos, resuelven imprevistos y sostienen la operación todos los días. RADEM da trabajo a gente del barrio, y eso le da a cada mejora un sentido adicional, ordenar procesos también es cuidar el trabajo.

El método aplicado fue deliberadamente simple, reglas claras, acuerdos visibles y seguimiento cotidiano. No se trató de imponer soluciones externas, sino de construir un sistema que pudiera sostenerse en el tiempo. La verdadera mejora depende más de la rutina que de un esfuerzo extraordinario.

 

8. ¿Qué aprendizaje deja esta experiencia para otras PyMEs?

El caso RADEM muestra que muchas veces los grandes avances no comienzan con inversiones complejas, sino con decisiones organizativas. Ordenar un depósito, mejorar la distribución, hacer visible el trabajo puede parecer menor, pero en empresas integradas tiene un efecto multiplicador.

 

Una PyME más ordenada es una pyme más confiable

Y una PyME confiable fortalece toda la red de la que forma parte

 

En contextos de incertidumbre, la previsibilidad se convierte en un activo estratégico. En RADEM, aprovechar la mudanza como oportunidad para mejorar el sistema logístico fue una manera concreta de trabajar sobre ese activo y sostener el desarrollo.

 


Proyección a Futuro

RADEM proyecta su crecimiento sobre bases organizativas sólidas y decisiones sustentables en el tiempo. La mejora en su logística interna le permite hoy ganar previsibilidad, adaptarse con mayor rapidez a los cambios del mercado y sostener vínculos confiables con clientes y proveedores.

En este escenario, nuestra Fundación se consolida como un aliado estratégico, acompañando a la empresa a través de consultoría externa y capacitación continua, orientadas a fortalecer la gestión, profesionalizar procesos y anticipar nuevos desafíos. Esta articulación posiciona a RADEM para crecer de manera ordenada, cuidando el empleo, la calidad del servicio y su rol dentro de la red productiva.

 


Servicios con nuestra Fundación:

  • Asistencia Técnica en Lay out y nuevo ordenamiento de la planta de almacenamiento, distribución y logistica (desde septiembre 2025)

Web:  https://www.radem.com.ar/

 

Más información:

funpymes@bancocredicoop.coop